domingo, 22 de septiembre de 2013

Stephen King: un universo de terror y misterio

Escribir sobre un autor que es reconocido por sus fascinantes obras de terror y también por lo mediático que es él, así como sus obras (libro que publica es candidato seguro a ser llevado a la gran pantalla), es una tarea algo trillada pues su nombre es sinónimo de fama y popularidad.


Como estas características se aplican a pocos escritores, ya el título de esta entrada hace referencia al inigualable Stephen King. Sin embargo, en este caso no me referiré a alguno de sus libros en particular, sino a un aspecto que es envidiable en su estilo de narrativa al producir sus novelas: relacionar obras entre sí a través de sus personajes.

Es muy difícil que un escritor logre crear un "universo" de personajes que se enlazan entre sí en cada obra. Algunos utilizan el "cameo" o aparición referencial para condimentar sus relatos y que sirvan como preludio para otra trama (Stephenie Meyer utiliza esta estrategia en el personaje de "Bree Tanner" para crear otra perspectiva de la saga "Crepúsculo").

Lamentablemente esto es conocido por muy pocos seguidores de King -me incluyo hasta hace poco- pues nos hemos centrado en leer y detallar sus obras de forma individual, pero no en su totalidad. A veces saltamos de "El resplandor" a "Cementerio de mascotas", luego a "Cujo" y después a "Carrie" (disculpen si pequé en tomar sólo referencias fílmicas), pero pocos nos detuvimos a ver la relación de algunos personajes dentro de estas y tantas obras de King.

El universo literario de Stephen King (apenas una muestra)

Algunos personajes o lugares tienen referencia en muchas obras de King, creando un extraordinario "cosmos" de particularidades entre sí, lo cual produce el efecto de sumergirse en otro mundo que al final te lleva a conocer qué ocurrió en esas otras relaciones de hechos. Más allá de convertirse en las conocidas sagas (por lo menos "La torre oscura" sí lo es), el buen King utiliza muchos detalles para enriquecer su obra con la facilidad de un artista plástico que pinta como Picasso, pero con el pincel de Dalí y el cuidado armonioso del color de Monet (disculpen la comparación).

Vale la pena leer -o releer- a King con un lápiz y papel a mano (o siguiendo la guía del "multiverso" que coloqué, aunque también se consigue en otros portales más especializados) para notar cómo todo se relaciona. 

Así tendremos la oportunidad de montarnos en Plymouth Fury modelo 58 o un Buck Roadmaster con rumbo al estado de Maine y visitar sus pueblos (ficticios): Chester's Mills con su cúpula (es recomendable no entrar en ella), también Derry o Haven (cuidado con los extraterrestres), aunque la prisión de Shawshank es otro sitio que puede visitarse. Luego habrá la ocasión de hospedarnos en el famoso Hotel Overlook (hay que evitar ir en invierno). 

Sin embargo, tendremos cuidado de no viajar por la Interestatal 50 o por algunas desapariciones extrañas que se cuentan ahí. Ah, tampoco podemos olvidar las excelentes fiestas de graduación de la Escuela Secundaria Thomas Ewen en Chamberlain o las extrañas compañías en el cayo Duma en Florida.

King nos fascina con su facilidad de mostrarnos un universo escalofriante, aterrador, enigmático y atrayente a la vez, sin detenerse a mostrarnos lo duro de la realidad o lo tentador de la ficción. Cuando se lee una obra suya, lo más probable es que uno de nosotros termine convertido en un personaje de su historia y sea lo que nos conecte en su sugestivo universo.