sábado, 14 de septiembre de 2013

Agatha Christie: Todos queremos ser detectives

A todos nos gusta resolver adivinanzas, juegos de enigmas o acertijos (sin incluir crucigramas o sudokus), sin embargo, en la literatura esta situación es posible sólo cuando se refiere a algún misterio o -en el caso más oscuro- crímenes que deben resolverse. Nuestro gusto por dar con la solución a veces nos lleva a creer que la decisión acertada es la correcta por lo obvio o explícito que se muestra, pero varios autores nos han mostrado que eso no es así.

Para no nombrar la larga lista de escritores del género policíaco o de misterio que tanto fascina a muchos -como yo-, sólo me remitiré a quien por excelencia ha llenado con creces las expectativas de saber quién es el asesino o cómo se cometió el crimen: Agatha Christie.
Agatha Christie (1890-1976)


Para nombrar cuál de sus mejores 80 novelas es la mejor o qué obra la representa, mejor es enfocarse en sus dos creaciones más resaltantes: Hércules Poirot y Miss Jane Marple. Ahora se preguntarán -aquellos que aún no han tenido el placer de haberla leído, claro- por qué hablar de este par de personajes y no de sus obras. Pues basta saber que este dúo -al cual siempre he deseado ver junto en una misma novela- son lo más distintivo de su extensa bibliografía, ya que no sólo resuelven los crímenes de forma sencilla y cómoda sino que cada uno tiene características propias que los distinguen de los detectives que siempre hemos conocido.

Miss Jane Marple y Hércules Poirot
Tenemos primero a la adorable anciana Miss Marple, quien con su bondad a flor de piel, así como su amabilidad, dulzura y atención de toda adorable abuelita querendona, logra con mucha observación y sapiencia resolver los casos más difíciles sin abrogarse mérito alguno. Su marca mas distinguible es que consigue la solución a través de su apariencia simpática, pero que esconde una portentosa inteligencia.

Muy distinto es el belga Hércoles Poirot, quien con su aire de suficiencia y vanidad, así como orgulloso de su renombre como el mejor detective de Europa -incluso del mundo-, se levanta como el audaz investigador que siempre insta a "utilizar las células grises" para descifrar los casos más violentos y difíciles de desentrañar.

Agatha Christie fue prolífica en sus novelas, así como pequeños relatos que sirven como ejercicio para más de un lector si desea resolver un caso por su cuenta. Cuentos como "SOS" o "La herencia de los Lemesurier" pueden servir como abrebocas para novelas intensas como "Asesinato en el Orient Express" o "El tren a las 4:50" (casualmente ambos son ferroviarios).   



Mis dos consejos al empezar a leer cualquier novela de esta escritora británica son estos:
  • Nunca llegar el final del libro por anticipado (siempre provoca hacer eso cuando se está a la mitad y aun más cuando no soportamos la intriga).
  • Anotar o escribir aparte quién cree usted que es el asesino o el criminal y los motivos que lo llevaron a cometer el delito. 
De esta manera tornará más interesante su lectura, la cual de por sí ya es más que interesante por lo que Agatha Christie vertió en cada una de ellas.